Cómo preparamos las guías.
Una recomendación útil debe explicar el problema que resuelve una herramienta, sus condiciones y los criterios para tomar una decisión.
1. Empezamos por una necesidad real
Definimos primero la tarea: vender un curso, automatizar correos, crear una página o analizar búsquedas. Intentamos evitar varias guías que responden esencialmente a la misma pregunta.
2. Contrastamos la documentación
Consultamos las páginas oficiales de precios, funciones y ayuda cuando están disponibles. Los precios y límites pueden variar según el país o la fecha; por eso es importante revisar la oferta actual del proveedor.
3. Diferenciamos información y pruebas
No afirmamos haber probado personalmente un producto sin una prueba real. Las ilustraciones no se presentan como capturas auténticas. Indicamos qué conclusiones proceden de documentación y cuáles de observaciones directas.
4. Revisamos cada idioma antes de publicarlo en buscadores
Una buena traducción también debe adaptar términos, enlaces, ejemplos, imágenes y condiciones locales. Los cinco artículos especializados publicados ya están habilitados para la indexación. Las páginas generales y legales de la edición española seguirán fuera del índice mientras se revisan y amplían. Google decide si indexa cada artículo.
5. Explicamos las relaciones comerciales
Algunos enlaces comerciales pueden generar una comisión. Consulta nuestro aviso de afiliación. Esto no convierte automáticamente un clic en venta ni garantiza que un servicio sea adecuado para todos los proyectos.